Lo que vimos bajo el agua de Marina Palamós y Cala Morro del Vedell, y por qué cada inmersión de limpieza es también una inmersión de documentación
El pasado fin de semana nos sumergimos en Marina Palamós y en Cala Morro del Vedell para hacer algo aparentemente sencillo: retirar lo que no debería estar allí. Cuando lo cuentas así, en una sola frase, una limpieza de fondos suena casi a actividad recreativa. Pero quien ha bajado a un fondo de marina o a una cala turística sabe que la realidad es menos atractiva.
Lo que el fondo nos enseña
En la franja portuaria de Palamós, los fondos están sometidos a una presión humana constante: tránsito de embarcaciones, fondeos repetidos, descarga ocasional desde tierra, residuos arrastrados por viento y corrientes, materiales de mantenimiento que terminan en el agua sin que nadie haya querido tirarlos. El resultado, con el paso de los años, es un mosaico de plásticos atrapados entre rocas, cabos abandonados que se enredan con la vegetación bentónica, latas, cristales, restos de aparejos de pesca, neumáticos y, cada vez con más frecuencia, residuos pequeños de un solo uso —tapones, anillas, fragmentos— que solo se ven cuando ya estás muy cerca del fondo.
En Cala Morro del Vedell, la geografía es distinta —una pequeña ensenada con paredes rocosas, gravas, comunidades algales en buen estado— pero el problema es comparable: el efecto acumulativo de un litoral muy frecuentado deja una huella que el agua, por sí sola, no puede borrar. Documentar qué tipo de residuo aparece, en qué cantidad y en qué hábitat concreto es tan importante como retirarlo, porque permite distinguir lo que llega del mar abierto, lo que cae desde la línea de costa y lo que se genera localmente.
Por eso, para Silmar, una jornada de limpieza submarina nunca es solo una limpieza. Es una campaña de observación con manos: bajamos a recoger, pero también a contar, a fotografiar, a registrar y a comparar con lo que vimos la última vez que nos sumergimos en el mismo punto. Cada bolsa que sale del agua aporta dos cosas: residuo menos en el fondo y un dato más en nuestra serie temporal.
Una operación colectiva
Lo que hace posible una jornada como la del pasado fin de semana es algo que muchas veces no se ve y que conviene poner por delante de cualquier titular: una red de personas y organizaciones que han dedicado tiempo, equipo y conocimiento del terreno. Sin esa red, una limpieza submarina seria es, sencillamente, imposible. No se trata de bajar al agua con buenas intenciones: se trata de planificar accesos, asegurar la seguridad de buzos y voluntarios, coordinar embarcaciones, gestionar los residuos retirados de forma adecuada, comunicar la actividad y cuidar la convivencia con el uso ordinario del puerto y de la cala.
La jornada fue organizada por Marina Palamós, H2O Diving Center, Ocean4You y Proyecto Silmar, que asumieron la coordinación logística, técnica y de buceo. A ese núcleo se sumó una larga lista de colaboradores que aportaron cada uno una pieza imprescindible del rompecabezas: Loginplast en la gestión y aprovechamiento de los plásticos retirados; Dive Center Palamós sumando equipo y personal experimentado de buceo; Mares (Just Add Water) y Aquafilm Service con material técnico y registro audiovisual de la jornada; Mas Ribas Hotels e Indhos dando soporte logístico desde tierra; Amics Illes Formigues, que viene haciendo un trabajo imprescindible de conservación en el entorno natural cercano; el Ajuntament de Palamós, garantizando el encaje institucional y los permisos necesarios; y Scuba Mobula, aportando experiencia de campo y buzos voluntarios.
Esta forma de trabajar —organizaciones que conviven cada día en el mismo puerto, un ayuntamiento implicado, centros de buceo profesionales, una entidad de conservación local como Amics Illes Formigues, una empresa de reciclaje, hoteles del territorio y voluntariado— es, en realidad, el modelo que queremos que se generalice en el litoral mediterráneo. No hay limpieza submarina seria sin esta capa de complicidades; tampoco hay conservación marina seria sin ella.
Una cantidad de residuos que pone los pies en el suelo
La cantidad de residuos retirados durante la jornada fue, una vez más, impactante. Lo decimos sin sensacionalismo: cuando todo el material se concentra en el muelle al final del día, dispuesto para su clasificación y gestión, la imagen es difícil de digerir. No es solo el volumen; es la variedad y la persistencia de los materiales lo que sorprende. Cabo en mal estado que estrangulaba la base de una pared rocosa. Plásticos rígidos parcialmente integrados en la vegetación bentónica. Fragmentos de aparejos que llevan tanto tiempo abajo que ya forman parte del paisaje submarino. Botellas y latas en distintos grados de degradación. Pequeño material doméstico arrastrado por las corrientes y los temporales.
Cada uno de esos elementos tiene un impacto distinto sobre el ecosistema marino: desde el efecto físico —enredarse con organismos sésiles, asfixiar comunidades algales, deteriorar el sustrato rocoso— hasta el químico, ligado a la fragmentación lenta y a la liberación de microplásticos en una cuenca tan cerrada como la Mediterránea occidental. La buena noticia es que una parte significativa de lo que sacamos pudo entrar en circuitos de gestión y reciclaje gracias a la implicación de socios como Loginplast. La menos buena es que sabemos que, sin un trabajo continuado, el fondo volverá a llenarse antes de lo que nos gustaría.
Por qué esto encaja en el trabajo Silmar
Para nosotros, jornadas como la de Marina Palamós y Cala Morro del Vedell forman parte de una misma cadena de trabajo que conecta el seguimiento científico de las estaciones, la formación de buceadores, la colaboración con administraciones y la sensibilización pública. No queremos que sean acciones aisladas que se celebran y se olvidan, sino un nodo más de la red Silmar de observación, intervención y memoria del litoral.
Por eso intentamos, siempre que es posible, registrar la jornada como si fuera una campaña Silmar más: punto, fecha, profundidad, hábitat, tipo y cantidad estimada de residuos, condiciones del mar, equipo participante e incidencias. Eso nos permite, con el paso de los años, detectar tendencias —qué tipos de residuo aumentan, cuáles disminuyen, qué zonas concentran impactos recurrentes— y poner esa información al servicio de los gestores del puerto, del Ayuntamiento de Palamós y del conjunto de actores que tienen capacidad de decisión sobre la costa.
Esta forma de unir limpieza, ciencia ciudadana y documentación es lo que hace que cada jornada cuente el doble: una vez por el residuo que sale del agua y otra vez por el dato que entra en nuestra serie. Es también el modelo que estamos llevando al proyecto europeo CARECOAST-MED, dentro de la convocatoria TASC-RestoreMed de la Misión Ocean, en el que la trazabilidad de los residuos y de la biomasa marina recuperada es un elemento central de la metodología.
Devolver la claridad al azul
Cada vez que terminamos una jornada como esta, agradecemos en voz alta porque nos parece importante hacerlo. Gracias a todas las personas y organizaciones que hicieron posible esta limpieza en Marina Palamós y Cala Morro del Vedell. Cada bolsa retirada del fondo, cada hora de planificación, cada permiso gestionado, cada mensaje compartido en redes para difundir la actividad: todo eso forma parte del mismo gesto colectivo.
Sabemos que la limpieza por sí sola no resuelve el problema de la basura marina —el origen está mucho más arriba, en cómo producimos, consumimos y gestionamos los materiales en tierra firme—. Pero también sabemos que, sin estas jornadas, el fondo se degrada más rápido, las comunidades costeras se acostumbran a una imagen que no debería ser normal y la posibilidad de revertir el deterioro se aleja un poco más. Por eso seguimos bajando.
Juntos, devolvemos la claridad al azul. Y con cada inmersión, también devolvemos un poco de claridad a una idea sencilla: la Mediterránea no es un escenario; es un sistema vivo que vale la pena cuidar, documentar y, cuando hace falta, limpiar con las manos.
Organizado por: @marinapalamos · @h2o_diving_center · @ocean4you · @proyecto_silmar
En colaboración con: @loginplast · @divecenterpalamos · @maresjustaddwater · @aquafilmservice · @masribashotels · @indhos · @amicsillesformigues · @ajuntamentdepalamos · @scubamobula